Antes que nada se debe aclarar que no soy profesionista en nutrición, nutricionista o algo por el estilo. Al estudiar gastronomía tuve clases de nutrición y de aquí mi gusto por la comida balanceada. Al empezar a hacer cambios en mi dieta, mi salud mejoró bastante al grado de ya casi no enfermarme ni de gripe aún estando en contacto con personas que sí lo están así que les dejo un poco de mi experiencia en esta entrada.

 

Infancia

Mi proceso fue lento pero consistente. Soy una persona delgada pero de niña comía cantidades exageradas de dulces, galletas y frituras, comía mucha carne y no hacía ejercicio. Desde pequeña he sufrido de dolores de cabeza constantes, lo único que me recetaban era paracetamol en aquel entonces.

 

Y además fui diagnosticada con intolerancia a la lactosa. Empecé a tomar leche deslactosada y al parecer resultó “bien”. Aunado a esto cada año me enfermaba por lo menos dos veces de gripe e infección en la garganta y por consiguiente cada año tomaba antibióticos mínimo 2 veces por año.

 

Adolescencia

Fue hasta la secundaria cuando mis problemas de salud empezaron a perjudicar mi calidad de vida. Comencé a tener espinillas muy pequeñas en mi frente, lo cual puede ser normal en cualquier adolescente. Además sufría de fuertes dolores en mi estómago que me hacían recostar sin poder moverme. Fui con varios doctores, me dieron antibióticos, me hicieron distintos exámenes y todo parecía estar bien, así que solo tomaba antiespasmódicos para sentirme mejor.

 

Fue hasta que fui con un doctor diferente, que quiero recalcar no me cobró ni un peso ya que daba consulta en un hospicio, él me recomendó dejar comidas grasosas, picantes y el café, aunque era muy mala para comer picante y no tomaba café y recuerdo muy bien que añadió “tienes colitis nerviosa, si no cambias tu alimentación y haces ejercicio nadie te podrá ayudar” solo me recetó un suplemento de fibra y fue todo.

 

Fue desde ahí que empecé a ser más consciente de lo que llevaba a mi cuerpo. Esto sucedió hace unos 16 años. En ese momento yo decidí dejar de comer galletas, dulces y papas fritas, fue mi primer paso. Pero aún me faltaba mucho por recorrer. Yo estaba acostumbrada a mis constantes dolores de cabeza que ya no se me quitaban con paracetamol, ya necesitaba aspirinas o ibuprofeno.

 

Pero yo creía que era algo normal. A los 18 años empecé a hacer ejercicio en mi casa, pero no era constante aunque empecé a sentirme más tranquila con esto. Unos meses después empecé a estudiar mi primera carrera, seguía haciendo ejercicio aunque había días que de plano no podía ya que el cansancio era excesivo.

 

Pero todas mis enfermedades seguían, solo me acostumbré a vivir así porque creía que eso era lo normal. Fue hasta que un día al ver un programa de Netflix donde salía una reconocida doctora de EE.UU. la Dra. Sheila Nazarian, ella mencionó que cuando tienes acné sí o sí necesitas dejar de consumir lácteos y azúcar.

 

Creí que la leche deslactosada ya no contaba como lácteo pero fue también cuando me topé a otro reconocido doctor colombiano llamado Carlos Jaramillo, es gastroenterólogo y hace videos en YouTube para ayudar a las personas con sus problemas intestinales y en un vídeo explicaba que no importaba si consumes leche deslactosada igual tenías que dejarla para sanar.

 

Me costó mucho dejar la leche, el azúcar no porque ya venía alejándome de ella desde tiempo atrás. Y no veía mejoras en mi piel hasta después de 4 meses fue que mi piel se empezó a limpiar. Y mi estómago dejó de estar inflamado diariamente y cuando me inflamaba se quitaban los síntomas sin medicina rápidamente. Fue aquí cuando empecé a ver resultados y ya no quise dar marcha atrás.

 

Por primera vez en 26 años me sentía mejor que hace mucho tiempo. Pero aún tenía dolores de cabeza y me salían ronchas en la cara, no entendía por qué. En este momento empezaba mi carrera de gastronomía y con ella mis clases de nutrición.

 

 

Adultez

Me empecé a adentrar tanto y me topé con la Fundación Donnato de la O de Monterrey, muy controvertida por cierto, muchos dicen que son farsantes, pero el grupo de doctores que dan consulta aquí siguen los mismos principios que el Dr. Jaramillo, la alimentación es la base. Si ya lo decían los griegos, como la frase de título de Hipócrates.

 

Volviendo al tema, ahí me di cuenta que el trigo se volvió muy dañino para gran parte de la población. Y no son datos inventados, la última modificación al trigo se dio en la Revolución Verde (1960-1980) no fue intencional, hubo muchas ventajas pero también muchas desventajas.

 

Al principio no lo quería creer, claro me hacía sándwiches y pastas deliciosas no quería dejar de comer eso, hasta que decidí intentar comer solo una vez por semana hace 3 años, sorpresa me llevé.

 

Mis gripes e infecciones de garganta desaparecieron, mis dolores de cabeza me daban al día siguiente de haber consumido gluten y mis ronchas igualmente salían al día después de comer gluten. Entonces decidí no comerlo más.

 

Y así tan “sencillo” fue como dejé de consumir tanta medicina y puedo decir que recuperé mi salud, pero nunca se termina de aprender así que puede que me falte seguir sanando pero en general me siento demasiado bien.

 

También otro punto para aclarar es que igual busqué ayuda de una dermatóloga para mi piel, pero no logró ayudarme ya que terminando el tratamiento volví a lo mismo. Además que nunca me dijo que tenía rosácea y entre los alimentos que más fácilmente ocasionan brotes son los lácteos y el gluten.

 

Esto último lo aprendí de la dermatóloga mexicana Paola Castañeda, realmente no he dejado de aprender y sigo en una constante búsqueda para mejorar mi vida.

 

Siento que tanto los doctores como las personas estamos divididas entre los que afirman que los alimentos son tu medicina y los que afirman que esto es una falacia y que solo las medicinas curan, o también hay quienes creen que la combinación de ambas es lo mejor o inclusive hay quienes afirman que el cerebro es capaz de curarnos como el doctor alemán Ryke Geerd Hamer, quien fue más controvertido aún. 

 

Yo solo les puedo decir que si quieren mejorar su salud escuchen a su cuerpo, vean que alimentos les caen mal porque no todos somos iguales, no es normal vivir con dolor y sí es muy difícil hacer cambios, me tomó 26 años sentirme bien conmigo misma y mis cambios fueron lentos pero seguros. Es muy difícil y en ocasiones si me doy uno que otro antojo pero soy consciente de que a mi cuerpo no le caerá bien, pero la nutrición intuitiva tiene muchas ventajas.

 

Pero una vez que empiezas a vivir sin dolor y sin inflamación ya no querrás volver a tus viejos hábitos y hacer ejercicio será más sencillo ya que tendrás más energía. Somos responsables de nuestro cuerpo y si lo cuidamos es sinónimo de respetarnos y amarnos. Sé que todos nos vamos a morir pero al menos yo prefiero mil veces calidad que cantidad

 

Referencias

https://www.ecologiaverde.com/revolucion-verde-que-es-ventajas-y-desventajas-3043.html#anchor_2 Consultado el 6 de julio de 2023